Aunque las mujeres no paremos de trabajar con las
tareas que se tienen en casa, lo que necesitamos es un ejercicio más
completo de todo nuestro cuerpo.
* La espalda. Conforme la panza nos crece, se va
doblando la cintura hacia atrás, y esto provoca dolor de espalda.
Para evitarlo hay que pararse más derecha. Podemos pasar algunos
minutos, varias veces al día, pegadas a la pared, de manera que
sintamos que toda nuestra espalda toca la pared, con las piernas un poco
inclinadas.
* Las várices. Para evitarlas, pongamos las
piernas hacia arriba 15 minutos, por la mañana, por la tarde y
por la noche. También podemos poner un cojín debajo del
colchón. A la altura de los pies, para que éstos estén
un poco más arriba, toda la noche.
Es posible que sintamos más sueño
que antes del embarazo. Así que descansemos todo lo que se pueda.
No se trata de estar siempre en reposo, a menos que sea necesario.
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