viernes, 18 de octubre de 2013
miércoles, 16 de octubre de 2013
Cuando llamar al medico
Llame al médico si está o cree que está en embarazo y
- Toma medicamentos para diabetes, enfermedad de la tiroides, convulsiones o presión arterial alta.
- No está recibiendo cuidado prenatal.
- No puede manejar dolencias comunes del embarazo sin el uso de medicamentos.
- Podría haber estado expuesta a una infección de transmisión sexual, a químicos, a radiación o a contaminantes inusuales.
- Presenta fiebre, escalofrío o micción dolorosa
- Tiene sangrado vaginal
- Tiene dolor abdominal intenso
- Presenta traumatismo físico o emocional grave
- Tiene ruptura de fuente (ruptura de membranas)
- Está en la última mitad de su embarazo y nota que el bebé se está moviendo menos o no se está moviendo en absoluto
Metas del cuidado prenatal
La metas del cuidado prenatal son:
- Vigilar tanto a la mujer embarazada como al feto a lo largo de todo el embarazo.
- Buscar cambios que puedan llevar a embarazos de alto riesgo.
- Explicar los requerimientos nutricionales durante y después del embarazo.
- Explicar las recomendaciones o restricciones con relación a la actividad.
- Abordar dolencias comunes en el embarazo, como náuseas del embarazo, dolores de espalda, dolor de pierna, micción frecuente, estreñimiento y acidez, y cómo manejarlos, preferiblemente sin medicamentos.
- Brindar apoyo a la mujer embarazada y a su familia.
Las mujeres que estén pensando en quedar embarazadas o que estén en embarazo deben consumir una dieta balanceada y tomar un suplemento de vitaminas y minerales que incluya al menos 0.4 miligramos (400 microgramos) de ácido fólico. El ácido fólico se necesita para disminuir el riesgo de desarrollo de ciertas anomalías congénitas, como la espina bífida. Algunas veces se prescriben dosis más altas si una mujer tiene un riesgo mayor a lo normal de padecer estas afecciones.
A las mujeres embarazadas se les aconseja consultar el uso de cualquier medicamento con el médico y evitar todos los medicamentos, a menos que sean necesarios y recomendados por un médico experto en cuidado prenatal.
Asimismo, las mujeres en embarazo deben evitar cualquier consumo de alcohol y drogas, al igual que limitar la ingesta de cafeína y no fumar. Igualmente, deben evitar el uso de preparaciones herbales y medicamentos comunes de venta libre que puedan interferir con el desarrollo normal del feto.
Con qué frecuencia usted necesita ver al médico depende de si tiene o no un embarazo de alto riesgo. Por lo regular, las consultas prenatales se programan: - Cada 4 semanas durante las primeras 28 semanas de gestación
- Cada 2 a 4 semanas desde la semana 28 a la semana 36 de gestación
- Semanalmente desde la semana 36 hasta el parto
Al momento de escoger al medico
Las mujeres que planean seguir con un embarazo hasta término
necesitan escoger un médico que les brinde servicios de cuidado
prenatal, durante el parto y después de éste. Las opciones de médicos en
la mayoría de las comunidades son, entre otras:
- Médicos especializados en obstetricia y ginecología.
- Enfermeras obstetras certificadas.
- Médicos de familia.
- Enfermeras profesionales o auxiliares médicos que trabajan con un médico general.
- Perinatólogos, médicos que se especializan en embarazos de muy alto riesgo.
Hacer ejercicio moderado
Aunque las mujeres no paremos de trabajar con las
tareas que se tienen en casa, lo que necesitamos es un ejercicio más
completo de todo nuestro cuerpo.
* La espalda. Conforme la panza nos crece, se va doblando la cintura hacia atrás, y esto provoca dolor de espalda. Para evitarlo hay que pararse más derecha. Podemos pasar algunos minutos, varias veces al día, pegadas a la pared, de manera que sintamos que toda nuestra espalda toca la pared, con las piernas un poco inclinadas.
* Las várices. Para evitarlas, pongamos las piernas hacia arriba 15 minutos, por la mañana, por la tarde y por la noche. También podemos poner un cojín debajo del colchón. A la altura de los pies, para que éstos estén un poco más arriba, toda la noche.
Es posible que sintamos más sueño que antes del embarazo. Así que descansemos todo lo que se pueda. No se trata de estar siempre en reposo, a menos que sea necesario.
* La espalda. Conforme la panza nos crece, se va doblando la cintura hacia atrás, y esto provoca dolor de espalda. Para evitarlo hay que pararse más derecha. Podemos pasar algunos minutos, varias veces al día, pegadas a la pared, de manera que sintamos que toda nuestra espalda toca la pared, con las piernas un poco inclinadas.
* Las várices. Para evitarlas, pongamos las piernas hacia arriba 15 minutos, por la mañana, por la tarde y por la noche. También podemos poner un cojín debajo del colchón. A la altura de los pies, para que éstos estén un poco más arriba, toda la noche.
Es posible que sintamos más sueño que antes del embarazo. Así que descansemos todo lo que se pueda. No se trata de estar siempre en reposo, a menos que sea necesario.
Evitar los factores dañinos
1 Alcohol, tabaquismo, virus (como
el de rubéola), rayos X, medicamentos (barbitúricos, opiáceos,
sedantes e hipnóticos).
2 Los analgésicos, (como aspirinas) que sirven para quitar dolores, atraviesan la bolsa que protege al bebé y pueden ser depresivos para éste, antes del nacimiento.
2 Los analgésicos, (como aspirinas) que sirven para quitar dolores, atraviesan la bolsa que protege al bebé y pueden ser depresivos para éste, antes del nacimiento.
3 La anestesia, que anula la sensación
de dolor, ya sea adormecimiento o haciendo desaparecer el dolor,puede adormecer al bebe.
La higiene
Hay enfermedades que pueden evitarse
lavándose:
* Los dientes tres veces al día; las manos antes de cada comida y después de ir al baño.
* Los genitales después de cada relación sexual.
Si tenemos hemorroides (pequeñas abultaciones que salen alrededor del ano y son dolorosas), podemos aliviar las molestias, poniéndonos hielo o tomando baños calientes, directamente en la zona afectada. El ano debe estar siempre limpio.
* Los dientes tres veces al día; las manos antes de cada comida y después de ir al baño.
* Los genitales después de cada relación sexual.
Si tenemos hemorroides (pequeñas abultaciones que salen alrededor del ano y son dolorosas), podemos aliviar las molestias, poniéndonos hielo o tomando baños calientes, directamente en la zona afectada. El ano debe estar siempre limpio.
¿Cuánto tiempo debería esperar una mujer entre embarazos?
Para la mayoría de las mujeres, es conveniente
esperar al menos 18 meses antes de un nuevo embarazo para que su cuerpo
tenga suficiente tiempo para prepararse físicamente. Además, la mujer
cuenta con más tiempo para adaptarse a su vida como mamá. Si se espera
menos tiempo entre un embarazo y otro, puede aumentar el riesgo de parto
prematuro. No obstante, no todas las mujeres pueden esperar
18 meses debido a su edad o por otras razones. Se aconseja a las
mujeres consultar a su médico para determinar la cantidad de tiempo que
les conviene esperar en cada caso en particular.
Las ecografías en el embarazo
La ecografía ha marcado un antes y un después en el control del
embarazo. Es la prueba prenatal muy importante por la cantidad de
información que es capaz de ofrecer. Gracias a las ecografías en el embarazo
se puede evaluar el desarrollo intrauterino del bebé, por lo que es
vital desde el punto de vista médico, pero también permite a los padres
ver a su hijo y oír sus latidos antes de nacer, siendo también muy
valiosa en el plano emocional.
También es conocida como ultrasonografía o ecosonografía y consiste en una técnica no invasiva que permite, a través de ondas de ultrasonido, ver imágenes de órganos y estructuras dentro del cuerpo, y en el caso de las embarazadas, examinar el feto dentro del útero materno.
En una prueba que comenzó a utilizarse en la década de los ’70, experimentando un gran avance hasta el día de hoy. Las imágenes de obtienen mediante un transductor que envía las ondas sonoras y un gel que sirve como trasmisor.
La ecografía en el embarazo es utilizada principalmente para estudiar el crecimiento y bienestar del bebé dentro del útero. Permite, entre otras cosas, detectar malformaciones, evaluar el desarrollo anatómico del feto, su crecimiento, su posición, calcular su edad gestacional, oír sus latidos, observar el estado de la placenta, del líquido amniótico, estimar el peso del bebé y detectar anomalías o patologías del embarazo.
También es conocida como ultrasonografía o ecosonografía y consiste en una técnica no invasiva que permite, a través de ondas de ultrasonido, ver imágenes de órganos y estructuras dentro del cuerpo, y en el caso de las embarazadas, examinar el feto dentro del útero materno.
En una prueba que comenzó a utilizarse en la década de los ’70, experimentando un gran avance hasta el día de hoy. Las imágenes de obtienen mediante un transductor que envía las ondas sonoras y un gel que sirve como trasmisor.
La ecografía en el embarazo es utilizada principalmente para estudiar el crecimiento y bienestar del bebé dentro del útero. Permite, entre otras cosas, detectar malformaciones, evaluar el desarrollo anatómico del feto, su crecimiento, su posición, calcular su edad gestacional, oír sus latidos, observar el estado de la placenta, del líquido amniótico, estimar el peso del bebé y detectar anomalías o patologías del embarazo.
La alimentacion durante el embarazo
La alimentación de la madre es
fundamental para el futuro desarrollo de la niña o niño.
Veamos:
Veamos:
1- Necesitamos
una dieta variada. No es real eso de que hay alimentos prohibidos en el
embarazo. Sólo dejamos de comer aquéllos que a nosotras no nos sientan bien
2- Tomaremos proteínas:
huevos, leche, carne o pollo, hígado.
3- Muchos vegetales frescos
y sobre todo los verdes claros y los oscuros, también papas, vegetales
amarillos y anaranjados, varias veces a la semana.
4- Los cereales son
indispensables, como la avena, el trigo, el arroz, el maíz, etcétera, nos dan
minerales y además nos ayudan a no padecer estreñimiento.
5- Si tenemos náuseas
podemos comer, en ayunas, pan tostado o una galleta sin sal.
6- Casi todas las mujeres
necesitamos tomar calcio y hierro en pastillas durante el embarazo. Si no nos
es posible comprar el hierro o si nos estriñe, podemos clavar uno o dos clavos
de hierro en el centro de algunas manzanas crudas, y cuando éstas se pongan
rojizas, nos las podemos comer.
Generalmente, la mujer
embarazada sube 10 kilos todo el proceso de gestación.
Es falsa la idea de que se
tiene que comer por dos. Cuando se come demasiado el parto podría ser más
difícil debido al sobrepeso.
Los antojos pueden ser una
señal de que algo le está faltando a nuestro cuerpo. Por ejemplo, si tenemos
muchas ganas de limón puede ser porque nos haga falta vitamina C. Si nos dan ganas
de comer la cal de la pared, u objetos hechos de loza o de barro, también
podría estar faltándonos calcio o hierro.
Si has ido subiendo
regularmente de peso y de repente subes más, chécalo con el médico. Puede
deberse a retención de líquidos (toxemia), que puede llevar a la pérdida del
feto o bebé, o a poner en peligro de muerte a la embarazada.
La Alimentacion Durante el Embarazo
La alimentación de la madre es
fundamental para el futuro desarrollo de la niña o niño.
Veamos:
Veamos:
1- Necesitamos
una dieta variada. No es real eso de que hay alimentos prohibidos en el
embarazo. Sólo dejamos de comer aquéllos que a nosotras no nos sientan bien
2- Tomaremos proteínas:
huevos, leche, carne o pollo, hígado.
3- Muchos vegetales frescos
y sobre todo los verdes claros y los oscuros, también papas, vegetales
amarillos y anaranjados, varias veces a la semana.
4- Los cereales son
indispensables, como la avena, el trigo, el arroz, el maíz, etcétera, nos dan
minerales y además nos ayudan a no padecer estreñimiento.
5- Si tenemos náuseas
podemos comer, en ayunas, pan tostado o una galleta sin sal.
6- Casi todas las mujeres
necesitamos tomar calcio y hierro en pastillas durante el embarazo. Si no nos
es posible comprar el hierro o si nos estriñe, podemos clavar uno o dos clavos
de hierro en el centro de algunas manzanas crudas, y cuando éstas se pongan
rojizas, nos las podemos comer.
Generalmente, la mujer
embarazada sube 10 kilos todo el proceso de gestación.
Es falsa la idea de que se
tiene que comer por dos. Cuando se come demasiado el parto podría ser más
difícil debido al sobrepeso.
Los antojos pueden ser una
señal de que algo le está faltando a nuestro cuerpo. Por ejemplo, si tenemos
muchas ganas de limón puede ser porque nos haga falta vitamina C. Si nos dan ganas
de comer la cal de la pared, u objetos hechos de loza o de barro, también
podría estar faltándonos calcio o hierro.
Si has ido subiendo
regularmente de peso y de repente subes más, chécalo con el médico. Puede
deberse a retención de líquidos (toxemia), que puede llevar a la pérdida del
feto o bebé, o a poner en peligro de muerte a la embarazada.
Analisis de sangr surante el embarazo
Durante el embarazo se realiza habitualmente un
análisis de sangre por trimestre para comprobar que todo va bien. La extracción
de una pequeña cantidad de sangre proporciona información importante y
abundante sobre la salud de la madre y del futuro bebé.
¿Qué
se estudia en todos los trimestres?
En todos los análisis se hace un estudio rutinario de la sangre
para cuantificar los glóbulos
rojos (hematíes), glóbulos
blancos (leucocitos), plaquetas y otros parámetros, como hemoglobina (proteína que lleva el oxígeno a
los tejidos) y hematocrito (volumen en sangre que ocupan los
glóbulos rojos). En el embarazo estos niveles (salvo los leucocitos)
disminuyen.
Casi todos los análisis de sangre se acompañan de un análisis
de orina para
examinar la presencia y la cantidad de proteínas o de determinadas bacterias. Al final del
embarazo, descubrir, por ejemplo, proteínas en la orina es signo de preeclampsia o tensión arterial elevada; la
presencia de azúcar puede desenmascarar la diabetes
gestacional, mientras que la de acetona indica carencia de azúcar.
En el primer trimestre:
·
Grupo sanguíneo y Rh. Aunque ya se conozcan, es necesario determinarlos en este primer análisis.
Si el Rh de la futura madre es positivo (Rh+), no existe ningún problema, pero
en el caso de que sea negativo (Rh-), será necesario realizar una prueba
llamada test de Coombs para asegurarse de que en el organismo de la mujer no
existen anticuerpos que puedan dañar al feto, en caso de que este sea Rh+. Esta
prueba se repite mensualmente a partir del quinto mes.
·
Toxoplasmosis. Si la embarazada no ha
pasado esta infección parasitaria, deberá adoptar medidas preventivas, como no
tener contacto con las heces de los gatos y no consumir verduras crudas,
embutidos y carnes poco hechas. El contagio de la toxoplasmosis durante la
gestación supone un riesgo para el feto.
·
Rubeola. Es frecuente tener
anticuerpos de la rubeola porque en España se vacunaba a todas las niñas. Si no
se es inmune, habrá que extremar la precaución, sobre todo en el primer
trimestre, para no contraer la enfermedad.
·
Hepatitis B y hepatitis C. Cuando la embarazada es portadora de esta infección, no se prescriben
medicamentos durante el embarazo, pero deben adoptarse medidas especiales en el
parto y una vez que nace el bebé.
·
Sífilis y VIH (SIDA). Ambas pruebas se realizan por protocolo. El objetivo es prevenir la transmisión
al feto en el hipotético caso de resultado positivo.
·
Cribado bioquímico. En la sangre materna
hay enzimas del feto (BHGC, estriol y alfafetoproteína), que se miden para
evaluar el riesgo de que tenga una anomalía cromosómica, como el síndrome de
Down. Esta prueba de forma aislada no es determinante, el ginecólogo debe
valorarla junto a los resultados de la ecografía de la 12ª semana. Si el
porcentaje de riesgo de ambas pruebas es de 1 entre 250 o mayor, se aconseja
realizar una amniocentesis.
En el segundo trimestre:
Estos son los elementos que se miran con especial atención en los análisis
del segundo trimestre de embarazo, que suelen hacerse en las semanas 22-24:
·
Colesterol y triglicéridos. Se controlan especialmente porque es normal que los niveles aumenten
durante la gestación, los triglicéridos hasta un 150% y el colesterol un 30%, y
por eso es muy importante cuidar la alimentación.
·
Ferritina. Es importante vigilar el nivel de
hierro en sangre porque al avanzar la gestación puede existir una carencia y
ser necesario un aporte extra.
·
Diabetes gestacional. El azúcar en sangre se mide en los análisis rutinarios, pero, además, entre
las semanas 24ª y 28ª se realiza una prueba de sobrecarga oral de glucosa ( test
de O’Sullivan) para saber si la embarazada puede desarrollar diabetes durante la gestación. La prueba consiste en extraer una muestra de sangre
en ayunas, tomar un compuesto de agua y azúcar y esperar una hora sin moverse.
A continuación, se realiza de nuevo el análisis para ver el nivel de azúcar en
sangre. Si es alto, se hace una prueba más larga ( curva
de glucemia) para confirmar el diagnóstico.
En el tercer
trimestre:
Los análisis
de sangre del tercer
trimestre estudian,
como los dos de los trimestres anteriores del embarazo, los
niveles de glóbulos rojos, glóbulos blancos, plaquetas, hemoglobina (proteína
que lleva el oxígeno a los tejidos) y hematocrito (volumen en sangre que ocupan
los glóbulos rojos). Si hay anemia,
bastante común en esta etapa, se receta hierro.
Y además...
·
Toxoplasmosis. Se vuelve a descartar su presencia en
sangre, en caso de que la madre no hubiera pasado la enfermedad antes de
quedarse embarazada.
·
Hepatitis B y C. El virus de la hepatitis puede estar presente sin causar síntomas.
Por ello, se valora de nuevo en la recta final del embarazo.
·
Coagulación. Es una prueba imprescindible para saber
cómo actuar en caso de que se produjera una hemorragia inesperada durante el
parto y para confirmar si se puede utilizar la epidural. Si la
coagulación no es buena, la analgesia estaría contraindicada porque requiere
una punción y esta podría ocasionar un sangrado interno en la zona del
pinchazo.
Además del análisis
de orina que
suele acompañar al sanguíneo, a partir de la semana
34ª de embarazo se realiza un cultivo
vaginal y rectal para
descartar que la embarazada tenga el estreptococo agalactiae, un
germen que puede producir infección al bebé.
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